estrellas salpicaban el cielo, como si estuviesen encargadas de señalar la línea de demarcación entre el oleaje y el firmamento. "Una noche bastante bonita para morir", se dijo. Y entonces, desnudo como el amanecer que estaba sólo a unas horas, caminó despacio hacia el agua embravecida.Que me den la inteligencia del Dr. Frederick Stark por favor!
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